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El sistema de Melvin Jones
Por León Remigio Carrillo Benavides, Club de
Leones Maipú, Chile.
Artículos de Melvin Jones seleccionados
LA LLAMADA DE HOY A LOS LEONES
Por: MELVIN JONES
Secretario General
Resplandores rojos, púrpura y morados nos anuncian la llegada de una estación: en este brillante día de Otoño, recuerdo unos versos que cité en cierta ocasión, en mi elocución a los Leones con motivo de la primera Convención de la Asociación que tuvo lugar en Dallas, Texas en Octubre de 1917. Pienso que este recuerdo ha venido a mi mente por ser en este mes el XXXI aniversario de esa primera Convención; y al repetirlos me parece que son oportunos y a propósito de este tiempo, lo mismo que en la época del nacimiento de la Asociación Internacional de Clubes de Leones.
Dicen así:
"Vengan hojitas, al viento un día oímos cantar,
Vengan por sobre el arroyo conmigo a jugar!
Luzcan su vestido color rojo y morado,
Que el verano se fue y el Invierno ha llegado ...
Cuando el llamado del Viento las hojas cayeron,
Para luego en su lecho invernal pronto dormir
Y que un manto de nieve las viniera a cubrir"
Después de los versos yo agregué:
"Así es el final de la vida de las hojas, pero antes, al llamado de las hojas, las actividades en los negocios reviven en todas partes. Al llamado de las hojas los hombres de negocios reviven en todas partes. Al llamado de las hojas los hombres de negocios y profesionales retornan a sus ocupaciones y labores profesionales. Las escuelas, colegios y asociaciones se visten con sus ropas de trabajo .... porque las hojas se han puesto su vestido rojo y morado.
"Con el llamado de las hojas viene también la llamada del Leonismo; la asistencia a las reuniones diurnas y vespertinas se estimula. La Directiva, los directores de comité y los miembros del Club, todos por igual se juntan para el pase de lista ... que el Verano se fue y el Invierno ha a llegado".
En esa primera elocución que hice a los Leones y que intitulé: "La llamada a los Leones", yo comparaba la llamada del viento a las hojas a jugar, con la llamada a los Leones a trabajar. Es ésta una llamada que ha sido bien atendida, a través de los años, con el más grande entusiasmo, voluntad y energía. ¿De qué otro modo nuestra Asociación hubiera podido crecer como lo ha hecho y adquirir tan sólo en tres cortas décadas la magnitud sin precedente que tiene en alcance e influencia?
¿Cómo hubiera logrado tan sin igual hoja de servicio, tan notable antecedente de actividades, tan gran fama y estimación por su trabajo provechoso, en cortos treinta y un años?
Sí, los Leones han laborado bien y han ganado un puesto único y saliente en el campo del servicio; pero de ninguna manera debemos considerar que hemos llegado a la cima. Nuestros más grandes servicios, nuestras más grandes oportunidades aún están adelante. Somos jóvenes todavía, apenas hemos abierto el terreno de nuestras posibilidades por cumplir. Hemos hecho mucho, pero es necesario que hagamos mucho más. Para una organización como la nuestra siempre habrá mucho que hacer por el hombre y la familia y la comunidad, por la Patria y el Mundo. Así yo quisiera repetir hoy la misma llamada a los Leones a trabajar, en este XXXI Aniversario de la primera Convención de Leones.
El Verano se ha ido y los días van siendo más cortos. Es ésta una indicación de que el Invierno se aproxima. En setiembre nos reunimos de nuevo en nuestros Clubes de Leones, listos y ansiosos de actuar. En setiembre perfeccionamos la organización de nuestros Clubes y sus planes de actividades, y llevamos a cabo las más y mejores que pudimos. Pero ahora estamos en octubre, en el mes en que entraremos realmente en acción. Dejemos que se oiga la llamada a trabajar; mostremos nuestros colores púrpura y oro!
Como he dicho antes al tratar este tema, la llamada de los Leones es para estimular la dirección y acción individuales por parte de los miembros y una dirección y acción unidas por parte de nuestros Clubes de Leones. Ambas son igualmente importantes, porque es la individualidad la que hace sobresalir al Club, y es el Club el que, combinando y coordinando el vigor y el talento, la iniciativa y la energía individual de sus miembros, da a cada uno de ellos un medio eficiente y organizado a través del cual puede servir de la manera más eficiente.
En aquel discurso de hace mucho tiempo yo preguntaba: "¿Qué es un guía?" y contesté dando la definición del diccionario: "Persona que conduce y enseña a otra el camino; persona que enseña y dirige a otra".
Tal definición es buena hoy día. Leones ¿no somos nosotros guía? ¿No marcan nuestros ideales, inspiración y trabajo el camino a seguir para superación de la comunidad, del bienestar nacional, de la paz internacional y del progreso humano? ¿No oyen ustedes la llamada a los Leones a la acción, para poder convertir en realidad esos ideales?
Ya que escribo esto a manera de un recuerdo, permítaseme hacer otra cita, que también he usado en discursos a los Leones, allá en sus comienzos:
"Hay música que muere aún antes de que su cadencia se arraigue. Hay poesías que perecen con el idioma que les dió al ser. También la arquitectura tiene obras frágiles: algunos de sus templos se desmoronan y caen. Solamente la escultura se acerca a la inmortalidad; sin embargo las estatuas de los viejos maestros se reducen en número y adquieren más valor conforme los años van pasando. Lo que hacemos en beneficio propio, muere con nosotros, lo que hacemos por otros, perdura aún después de nuestra muerte".
Leones, hagamos que nuestro trabajo sea tal que dure como las esculturas de los maestros. Hagámoslo de tal calidad que perdurable no sólo para los hombres que nos siguen, sino que también sea de inapreciable valor para las futuras generaciones. Dejemos que ésta sea la llamada de hoy a los Leones.
Recopilado Carta Mensual - Octubre 1948
DEMOCRACIA EN LOS CLUBES DE LEONES
Por: MELVIN JONES
Secretario General
Dentro de un Club de Leones no hay lugar para un dictador; ni cabría algo que ni en principio se pareciera a un "Politburó", ni, mucho menos a un cuerpo de "NKVD": y si no se nos cree, ¡que sólo se trate de introducirlos, y pronto vendrían las consecuencias! ... Eso sí, en nuestros Clubes de Leones abunda la libertad de expresión; a todo socio siempre se le ha de tratar igual en todas las sesiones, y cada uno puede expresar su parecer. ¿Alguno de los Leones ha tenido discusión en alguna sesión? ... Ya lo creo. Así mismo, todos los miembros pueden tomar parte en las actividades del Club, cada uno sirviendo en alguno de los comités, sin distinción de clases. ¿Y que decir de la verdadera prueba de toda esta Democracia en acción, o sean los resultados provenientes del esfuerzo servicial de individuos de casi todas las ocupaciones y posiciones, que se han congregado en nuestros Club de Leones?
El sólo hecho del desarrollo del Leonismo hasta alcanzar su magnitud actual en sus menos de 33 años de existencia, parece indicar que les gusta y lo buscan los hombres de pelo en pecho, que naturalmente quieren pertenecer a un organismo de esta naturaleza que da estos resultados: las actividades serviciales del Leonismo que ya exceden a 100.000 anuales y demuestran que el sistema leonístico surte frutos satisfactorios. Toda localidad de cualquier parte del mundo que cuenta con un Club de Leones activo se ha mejorado a raíz de las actividades de éste.
No podemos menos que regocijarnos de estos resultados y del sano y noble espíritu de los Leones que hace que así sea, trabajando ellos en un ambiente de libertad y decencia. Nos complacemos de que se estén rindiendo esos servicios, trabajando cada Club en su propios proyectos y a su manera. Cuando se lleva a cabo esto por iniciativa particular y con libertad de empresa, ya se ve lo que los ciudadanos pueden y están dispuestos a hacer permitiéndoseles el libre ejercicio de su propia ingeniosidad, el uso recto de sus propios recursos de su propio trabajo, todos estos dones puestos en libre juego, sanamente sin cortapisas ni controles oficiales, pero sí con nobles intenciones y altos fines.
A la luz del propósito que da impulso a todo servicio leonístico se vislumbra el verdadero significado de los resultados que por doquiera se observan. Porque he aquí a individuos que han olvidado sus propios intereses, al menos lo suficiente para verdaderamente trabajar por el prójimo, por sus conciudadanos, por los menesterosos; sí por el proletariado, y para ayudar eficazmente al mejoramiento de la familia, del terruño, de la patria, en fin, del mundo todo.
Es decir, que los leones laboran en pro de sus semejantes y para beneficio de todos, por medios democráticos y dentro de estatutos que ellos mismos han adoptado.
Los Leones pronto participarán en otro importante acto dentro de su sistema democrático, al elegir funcionarios que presten sus servicios en su Club, en su Distrito, en su Asociación durante el próximo período social. Ejercitando este derecho de manera inteligente y concienzuda, tendrán la oportunidad de elegir democráticamente los mejores los mejores individuos entre hombres de bien, que posean las cualidades que les permitan obtener resultados aún más grandiosos de lo que han sido jamás.
Recopilado Carta Mensual - Abril 1959
¿QUE NECESITA NUESTRO CLUB?
Por: MELVIN JONES
Secretario General
La gran cuestión que ante todo Club de Leones surge hoy más que en ningún otro tiempo es "¿qué necesita nuestro terruño?", y al mismo se le presenta otra de igual importancia, a saber, "¿qué necesita nuestro Club?". Porque si nuestro Club es débil en cualquier sentido, si no satisfacemos las necesidades de nuestro propio Club, ¿cómo queremos preparar a nuestro terruño?
El porvenir que nos espera traerá muchas circunstancias nuevas de vida es un porvenir altamente prometedor para nosotros los Leones, siempre que nos mantengamos a la altura de los cambios venideros y que aprovechemos nuestras oportunidades al presentársenos. Lo que ante todo necesita pues nuestro Club es intuición para prever el porvenir y para inspirarnos en nuestras actividades y guiarnos a rendir servicios mayores.
Para impartir en nuestro Club esta previsión más amplia y la potencia y energía para traducir la primera en actividad eficaz, quizá lo primero que debemos hacer es eliminar dentro del Club todo lo que de hecho estorbe, como ideas, hábitos y métodos inadecuados; en tanto que conservamos y estimulamos solamente aquéllos que en efecto sean provechosos. Asimismo, acaso se necesitará traer al Club más vigor y más cerebros y, con éstos, más ideas, métodos nuevos para afrontar nuestros problemas, y una perspectiva nueva. Ahora nos encontramos en los umbrales de una era nueva, que es ocasión ideal para hacer un inventario completo de nuestro Club, atendiendo especialmente a la manera de mejorarlo y vigorizarlo, a fin de que en los años venideros, como en los anteriores, continúe en su puesto destacado ante el público, y en su carácter de iniciador progresista digno dirigente.
Para determinar lo que necesita nuestro Club, tomemos en consideración nuestra propia comunidad, tomando nota, por ejemplo, de los cambios en su población. ¡Cuántos compueblanos saldrían para ingresar en el servicio de las armas, o en industrias o trabajos de guerra en general, algunos de ellos para jamás volver! Por otra parte, quizá mucha gente nueva se ha radicado en el terruño. Algunos de estos vecinos nuevos tal vez permanecerán, en tanto que pueda haber movimiento de inmigración, que traiga aún más habitantes a nuestro medio. También pueda ser que ocurran cambios en el mundo de los negocios, entre comerciantes, administradores de empresas y profesionales, que por su edad u otras razones se retiren a la vida privada, ocupando su lugar el elemento más joven y entre este acaso muchos de los veteranos que han regresado de la guerra.
Todo Club de Leones necesitará hombres de ese calibre, y por tanto debe traerlos al Leonismo, aprovechar su previsión, dirigirla y ponerla a laborar. Así como ese elemento joven es la esperanza del terruño y del porvenir de la patria, también lo es del Club de Leones.
Pero para traer dicho elemento a nuestro propio Club de Leones tendremos que probar que es un buen Club, el mejor de la localidad que es el organismo en que esos hombres de por sí juzguen que deben inscribirse a fin de llevar a la práctica lo que forjan y traducir su entusiasmo en acción. ¿Qué es lo que nuestro Club necesita para hacer buena impresión en ellos? ¿Se conduce nuestro Club como organismo bien administrado de modo que guste a hombres de negocios? ¿Hay bases en sus procedimientos, se encuentra en buenas condiciones económicas? ¿Son activos sus comités, son nuevas, serviciales y progresistas sus actividades? Y nuestros programas. ¿son de oportunidad, interesantes e inspiradores? Esas cosas son algunas de las que los hombres de espíritu de empresa de la comunidad del porvenir querrán saber; y sí por medio de nuestras obras les convencemos de que participamos de su intuición y previsión, de su entusiasmo, de su interés en servir desinteresadamente y de su disposición para asumir responsabilidades, entonces con gusto también ellos se harán Leones.
(Recopilado de la Carta Mensual de Octubre 1945)
EL CLUB BIEN DIRIGIDO
Por: MELVIN JONES
Secretario General
La preferencia de toda persona que viaja es hacerlo, digamos, en un tren bien dirigido, que parta a tiempo, que marche sin interrupciones y llegue a su destino. Quien hace el viaje por la vía aérea prefiere un avión igualmente bien dirigido cuyo timón esté en manos de un piloto experto, que sin desviarse lleve el aparato a donde debe ir. Lo mismo por mar, se quiere un buque bien dirigido que haga la travesía con seguridad, siempre avanzando en la ruta que le corresponde.
Y tratándose de un club ¿no es lógico e indispensable que deba ser enteramente la misma cosa?
La existencia de cualquier organismo bien dirigido quiere decir que los dirigentes son activos y avisados, apegados a la buena administración y a la buena preparación de planes administrativos; que por medio del ejemplo mantienen vivo el interés y promueven la eficacia de cuantos integran el organismo. En éste, bajo buena dirección, cada integrante tiene su asignación y viceversa y se toman precauciones para todas las contingencias. Todos los integrantes, ya sean Funcionarios o no, tienen conocimiento y preparación en sus deberes y saben lo que es el organismo a que pertenece; o, como suele decirse, "saben lo que traen entre manos".
Todo Club de Leones debe de tener un programa bien definido de organización y de actividades serviciales, a la par que otro igualmente preciso y continuo de instrucción leonística. En efecto, todo León digno del título necesita estar perfectamente interiorizado de la organización de su Club, Zona y Distrito. Necesita tener un conocimiento pleno de todo lo que hay que saber de la Asociación Internacional misma, sus normas y procedimientos, sus Estatutos y Reglamentos, Objetivos y Código de Ética. De este modo el socio en particular se espera, y así contará con una preparación mejor para el cumplimiento de sus deberes leonísticos.
En el mundo, más que en ninguna otra época, ahora se necesita trabajar; se necesitan los Clubes de Leones, que trabajen constantemente. Según trabaja el León Presidente, así trabajará el conjunto del club por el prójimo y la familia, por el mejoramiento del terruño, por el bienestar de la patria, por la paz mundial y el progreso universal. El trabajo se manifestará en nuestros Clubes, en su desarrollo, en su influencia de adelanto, en la valía de los servicios que prestan. Así pues trabajemos, en el concepto de que el trabajo es la puerta de la Oportunidad.
"Trabajo" es la palabra: Trabajemos juntos inteligentemente, con perseverancia y paciencia. Esta combinación es invencible.
Recopilado Carta Mensual - Septiembre - Octubre 1946
TENGAMOS FE EN NUESTRO TRABAJO
Por: MELVIN JONES
Secretario General
La fe es una gran virtud. Todo el progreso, todo el adelanto de la humanidad, todo el bien de la vida ha emanado de la inspiración de la fe. Sin la fe, nada tendría valor espiritual, el hombre carecería de ideales, no habría esfuerzo de superación, ni impulso por servir desinteresadamente a otros, ni éxito que valiese la pena de lograr. Y así como el trabajo es factor esencial del triunfo, así en el propio trabajo, esto es, en el propio negocio o profesión u ocupación, la fe es esencial para el éxito, y, al hablar del éxito, estamos lejos de referirnos sólo a lo que se mide en la balanza del propio beneficio que recibe el prójimo, esto es, lo equivalente de servicios rendidos a nuestros semejantes.
Una verdad dominante que se expone en el primer postulado del Código de Ética de los Leones, es que debemos trabajar en nuestra vocación, y hacerlo con industriosa aplicación. Aquello en que trabajamos, es digno de nuestros mejores servicios. A propósito, nuestro Código nos da un concepto revelador e inspirador del propósito con que debemos trabajar. Nuestro trabajo debe tener por mira el esfuerzo desinteresado, una calidad de esfuerzo tan alta, que nos haga dignos de una buena reputación. Porque trabajar en el propio negocio, profesión u ocupación, cualquiera que ésta sea, simplemente por el lucro, por la remuneración que nos deja, o por las ventajas personales que nos trae, no es rendir servicio ninguno. Hacerlo así, sólo redunda en beneficio para uno mismo, resulta en bien egoísta, lo cual frustra el propósito del trabajo cual lo postula el Código de Ética de los Leones. Ni en si, ni en el resultado pecuniario que produce, satisface realmente al hombre que trabaja puramente con fines egoístas.
El código de Ética de los Leones postula un concepto más elevado del trabajo. Enseña que el hombre debe de poner lo mejor que está de su parte, para el adelanto de su negocio, profesión u ocupación o institución con que está ligado, hasta lograr que así se beneficie directamente la comunidad. Esto se puede hacer cuidando del propio negocio y profesando así la fe que le tenemos, haciéndolo así seguro en lo más de las veces que, económicamente hablando, nuestro negocio u ocupación tendrá cuidado de nosotros. Porque la utilidad que, entre tanto ganamos también, es parte de la recompensa que nos proviene del servicio que rendimos, de acuerdo con el segundo postulado de nuestro Código que dice: "Buscar el éxito, y exigir toda remuneración o ganancia justa que pueda merecer ..."
Hoy, nosotros, estamos en las fronteras de una era desconocida, luchando en medio de dificultades, pero con fe ilimitada, miramos al oriente del mañana. Para que se realicen nuestras esperanzas, nosotros, al igual que nuestros antecesores, debemos estar poseídos de voluntad para trabajar y de una viva fe en nuestro propio negocio, profesión u ocupación. Sólo así podremos lograr el triunfo grandioso que ellos alcanzaron en nuestro caso para forjar un porvenir con garantía de paz duradera, amistad internacional y progreso mundial.
Como Leones, siempre debemos apartar la vista de los intereses puramente egoístas y siempre fijar la vista en la cúpula de la grandiosa catedral del ideal del servicio desinteresado que nos hemos propuesto construir. Servir a la humanidad cada uno de nosotros, cada cual teniendo fe en su propio trabajo y haciéndolo industriosamente, con el fin de fomentar el bienestar del prójimo, la familia, el terruño, la patria y todo el género humano: esa es la senda de la verdadera satisfacción personal basada en el trabajo bien hecho, y del cumplimiento del fin de la vida. Leones Presidentes, Secretarios y Directores de Comité, tal es el espíritu del Leonismo: ¡que así prevalezca en vuestro Club!
Recopilado Carta Mensual - Octubre - Noviembre 1946.
LOS LEONES SE DIVIERTEN EN MEDIO DE SU LABOR
Por: Melvin Jones
Secretario General
Un León lo es porque en su trabajo encuentra diversión y solaz. Se inscribió en el Club de Leones porque este es un organismo activo y trabajador, y las oportunidades que se le brindan para servir desinteresadamente y para obrar el bien constituyen una de las razones de que goze tanto perteneciendo al Club de Leones. Los Leones se divierten a la par que trabajan y sirven, porque les gusta el trabajo y saben como combinar de tal manera el trabajo y la diversión que uno y otra contribuyen al logro de un mismo fin.
Pregúntesele a cualquier León, y él contestará que en ninguna parte hay un organismo en que las oportunidades de trabajo y de divertirse trabajando sean tan grandes como en un Club de Leones. Considérese, por ejemplo, al León Presidente: su cargo es serio y requiere mucho trabajo arduo, pero ¡cuan buenos ratos pasa trabajando por que su Club sea fuerte e influyente! ¿Qué placer más grande puede experimentar que el de ver que su Club crece en servicios procomunales, en influencia y en la estimación pública: distinguiéndose así por el éxito de su razón de ser? ¿Y acaso no pasa lo mismo con el Secretario y con todos y cada uno de los Funcionarios del Club, con la Directiva, y con todos los directores e integrantes de los diversos comités?
Entonces tenemos, como es natural, el aspecto del buen compañerismo. Pregúntese a cualquier León y él convendrá en que gracias al entusiasmo del Presidente del Club, al interés y a las labores del comité de programas y al trabajo concienzudo de todos los demás, de solaz le sirve la asistencia a las sesiones de su Club y encontrarse allí con un grupo numeroso de compañeros Leones, reunidos en un ambiente de amistosa sociabilidad. Afirmará que se pasa buen rato dando el rugido leonístico, entonando los cantos de los Leones y exponiéndose al ingenio del Tuercerrabos. Que es la gran cosa conocer a nuevos Leones, así como conocer mejor a los compañeros y estrechar amistades; y que es un gran placer el encontrar personas de intereses comunes, unir los esfuerzos en trabajos de comité y laborar y realizar obras serviciales en unión de los demás. Porque en el fondo de la sociabilidad y de la despreocupada diversión de las muchas sesiones, fiestas y actos leonísticos, existe un fin serio y un objetivo común. Ese objetivo y propósito los constituye el servicio desinteresado, y para el León lo más importante de su placer es su trabajo consistente en rendir servicios procomunales.
A medida que la Asociación Internacional de Clubes de Leones crece en conjunto socia, alcance y extensión, ramificándose a más y más partes y jugando un papel cada vez más importante en los asuntos locales, nacionales e internacionales, los Leones vienen dándose mayor cuenta de que en su Asociación es diferente. Mucho se gozan en trabajar por mantenerla diferente mediante mérito de sus servicios y los provechosos resultados de sus labores. Mucho se recrean haciendo aun más fuertes a su Club y a su Asociación, extendiendo más los ideales del Leonismo, ensanchando en mayor escala sus actividades.
Todo esto quiere decir labor ardua, y mucha, pero los Leones se divierten en medio de su labor al paso que sirven y a la vez que logran sus objetivos.
Revista El León - Septiembre de 1948
¡HAGA SIEMPRE LO MEJOR POR SU CLUB!
Por: MELVIN JONES
Secretario General
En una reciente conferencia, el Presidente de un Club de Leones expuso que en algunas ocasiones era muy difícil saber lo que se debía hacer para complacer los deseos de los socios de su Club. Apenas si había terminado de hablar, cuando otro Presidente de Club manifestó que él siempre había procurado que el mayor número posible de los socios ayudara en el análisis de los problemas del Club, y después de llegar a un acuerdo con ellos sobre lo que sería mejor para el Club, procedían conforme al punto de vista convenido. Por haber seguido ese procedimiento, nunca había tenido dificultad en llevar adelante el trabajo del Club, y por lo regular contaba con la opinión unánime del Club respaldada por la cooperación de los socios.
John Ruskin una vez dijo que mientras la misión del comerciante, del trabajador, del abogado, del médico, y sus semejantes, era vivir para a los hombres, la del soldado era morir por los hombres. Así no fue sorpresa el oír la admonición del General, "Haga siempre lo más que pueda por su país", porque él fue un verdadero soldado que vivió y peleó y que en muchas ocasiones estuvo a punto de morir por su patria.
Tal cual la primordial responsabilidad de un soldado es "cumplir y morir", así la responsabilidad de los leones, representantes de lo más granado de los negocios y profesiones de sus comunidades, es vivir para sus semejantes, y dentro de esta misión hacer lo más por sus Clubes.
Recopilado Carta Mensual - Septiembre 1949.
EL NUEVO MAQUINISTA
Por: MELVIN JONES
Secretario General
Ahora, nuevo León Presidente, en su Club usted es "El Nuevo Maquinista". Usted ha pertenecido a su Club por varios años. Sus compañeros le tienen simpatía y usted se ha ganado su confianza. Usted ha servido bien en otros puestos, y ahora lo han elegido para conducir el Club durante el año fiscal 1949 - 50. A diferencia de los ferrocarriles en los años del 20, su Club está en magníficas condiciones: su ánimo es excelente; está lleno de energía y ejecuta puntualmente sus planes. Los Leones que lo han precedido a usted en sus elevadas funciones han dirigido bien el Club, y ahora que usted es el "maquinista" también hará los planes de su corrida, sujetándose al horario y haciendo que su tren llegue a tiempo.
Lo primero que usted hará será organizar su Club convocando a una reunión de Directiva y haciendo un análisis de sus planes. Seleccionará los miembros para los diferentes comités y designará un director para cada uno. Luego se reunirá con todos los directores de comité haciéndoles saber lo que espera de cada uno; después reunirá a la Directiva con los directores de comités, y hará que todos los detalles sean debidamente discutidos. La coordinación y la cooperación constituyen el secreto del éxito de una buena administración.
Y si en el curso de su trabajo se le presentara a usted alguna duda verá que la Directiva del Club y los directores de comité le ayuden a resolverla. Se dará cuenta de que toda la "tripulación" está de parte: los Vicepresidentes, el Secretario, el Tesorero, toda la Junta Directiva, los directores y los miembros de todos los comités, en efecto todo el Club.
Todos le ayudaron a dirigir el "tren", de manera que arribe a tiempo. Sí León Presidente. Ud. es el nuevo maquinista de su Club.
Recopilado Carta Mensual - Julio 1949.
¡LA LUNA DE MIEL ESTA EN SU APOGEO!
Por: MELVIN JONES
Secretario General
Hace ya cinco meses que tomó posesión el nuevo Presidente en la generalidad de los Clubes de Leones, pero su "luna de miel" aún está en su apogeo; porque él está, por decirlo así, enamorado de sus funciones y desempeñándolas está pasando una de las mejores épocas de su vida. Feliz se siente de tener mucho que hacer y de convertir en realidad sus aspiraciones de que su Club de Leones sea el mejor organismo del terruño.
Ante todo, el León Presidente se examina a sí mismo: ¿Está haciendo cabal frente a sus propias responsabilidades, guiando rectamente a su Club hacia su verdadera meta, inspirándolo y dándole ejemplo de espíritu de empresa? ¿Ha creado sus comités con el mejor elemento disponible, les ha ayudado en sus planes aconsejándolos con su propio entusiasmo? En fin, ¿ha dado muestras de ser un Directivo en Jefe dinámico, que ha merecido el respeto y la lealtad de sus consocios?
¿Se les han asignado deberes precisos a los Vice presidentes?
Después de todo, ocupan alto rango dentro del Club y pueden trabajar valiosamente por su buen éxito. Puesto que el ex Presidente Inmediato cuenta con experiencia que continúa siendo de importancia para el Club ¿se utilizan sus servicios en todo el alcance en que puede prestarlos? Y el Secretario, ¿desempeña eficientemente sus funciones? ¿Lleva bien sus archivos y es puntual en sus informes y demás correspondencia? ¿Ejecuta con eficacia su deber de funcionario medianero entre el Club, el Distrito y la Asociación Internacional? ¿Conoce y cumple el Tesorero con sus obligaciones, es el León Domador cuidadoso en la guarda de las pertenencias del Club, el Tuercerrabos mantiene activamente la armonía, el buen compañerismo, la animación y el entusiasmo en las reuniones del Club? Y la directiva, ¿se reúne con regularidad y está bien integrada, y realiza debidamente su misión?
El León Presidente investigará y se cerciorará de si todos y cada uno de sus comités son activos y útiles. ¿Tiene el comité de finanzas un plan en firme bajo lo cual se cumple rigurosamente lo provisto por el presupuesto administrativo, inclusive el pronto cobro y colecta de las cuotas, así como el pago de las cuentas, y la debida colaboración con los comités de actividades en el allegamiento de fondos para costear servicios leonísticos? ¿Está alerta el comité de socios a sus muchas oportunidades actuales? ¿Está preparando ahora planes prácticos para que el Club participe en el "Programa del Cumpleaños de 1946" para el aumento de socios? ¿Trabaja con ahínco el comité instructivo del leonismo, especialmente tratándose de los socios nuevos? ¿Se empeña el comité de asistencia por que ésta sea perfecta; se afana el comité de programas por que las sesiones sean de tal interés que estimulen una asistencia completa y los socios continúen siéndolo? Y el comité de publicidad, ¿hace su trabajo, o tiene al Club en la oscuridad?
¿Han formulado completamente sus planes los comités de actividades y los impulsan empeñosamente, en particular los de adelanto cívico y de mejoras a la comunidad? Asimismo el comité de ciudadanía y patriotismo y los comités que tienen relación con la vista. ¿Laboran incesantemente?
El porvenir que se columbra es brillante paradas patrias de los leones, para el mundo y para el Leonismo; pero ese porvenir pueden complicarlos muchos problemas cuya solución depende de una dirección sabia. Así la pregunta que debe hacerse el León Presidente a si mismo es: "¿Está mi Club de Leones organizado de tal modo
Y es alerta de manera tal que prontamente pueda hacer frente a cualquier situación?
Contestando esa pregunta con acciones eficaces el Presidente se sentirá satisfecho y contento. Sí, porque su "luna de miel" de dirigente aún está en su apogeo.
Recopilado Carta mensual - Noviembre 1945
Reitero que es mi intención, al presentar estos documentos, que los Leones tengamos conciencia de que es indispensable conocer en su fuente, lo que debe ser el Club de Leones, según lo practicó el propio Melvin Jones, su creador, e igualmente. su pensamiento, que nos permitan clarificar la angustiante situación en que se encuentran muchos Clubes de Leones, por no tener claro que formamos parte de su Sistema
Leonístico de Servicio Desinteresado, que sólo puede llevarse a efecto en base a una estructura y a una administración, diseñados por él, y apropiados para la Producción y el Servicio.
Maipú 27 - 02 - 2002
León Remigio Carrillo Benavides
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