Estas páginas son de responsabilidad exclusiva del león Sergio
Valdivia C.,
Asesor de LionNet International para el idioma español. E.mail: serval@lionnet.com
¡Participa con tus aportes y opiniones! ![]()
|
Inscripción para recibir información sobre actualización de temas leonísticos. |
LA
DINÁMICA DE LOS CLUBES COMO SOPORTE DE
Definitivamente no. Los pasajeros se bajan. Por un período corto, merodean el auto. A medida que perciben que la situación es irremediable lo abandonan y cada cual sigue, como puede, a su destino. Otro escenario, más triste, es posible. El auto está en excelente condiciones mecánicas, pero los pasajeros, muy educadamente, se bajan paulatinamente y siguen solos hacia el mismo destino. Por algún motivo, el vehículo no llena las expectativas de sus pasajeros. Todavía algo más serio. Como decimos en el Club de Leones de Panamá. Una galleta. Todos los pasajeros llegan al punto de reunión para iniciar el viaje. El auto ha sido entregado con una notoria fanfarrea, y el viaje no se da. Felizmente, estas no son situaciones que dominan el leonismo de hoy. Lo que sí es cierto es que, sin embargo, en alguna medida estas situaciones sí se dan, en algún grado, en el leonismo; y que, si no admitimos que es así, entonces los síntomas de hoy se convertirán en la enfermedad crónica del mañana. El enfoque a seguir es sencillo. Es conceptual, para uniformar criterios; y, táctico, para llegar a conclusiones prácticas que hagan del leonismo el camino a seguir. Tal como encontraremos en diccionarios y libros de textos, la dinámica implica la relación que se da entre las fuerzas y los movimientos de los sistemas sobre los cuales dichas fuerzas actúan. Y hay dinamismo, cuando hay fuerza, pero en acción; cuando existe la energía y está activa. Si el sistema en el cual se desarrolla nuestra labor fuera meramente mecánico, qué bien, sólo bastaría mantener los clubes en movimiento, y tendríamos clubes y leonismo dinámicos. El sistema no perdería ni una pieza con el mínimo de mantenimiento. Pero el sistema sobre el cual debemos rendir nuestra labor de servicios es humano y es social. Aún más es global, no por designios de la historia; sino por la arquitectura precursora de Melvin Jones y los hombres de visionarios de negocios que iniciaron nuestra asociación desde 1916. El entendimiento entre los pueblos del mundo, parte esencial del leonismo, ha sido la fuerza que gestó la revolución cibernética, que ha acelerado el avance de la sociedad, que se da a una velocidad que excederá la del movimiento que la originó, si no llevamos al futuro su propia dinámica. No podemos ser de las piezas de la nave espacial que son desprendidas en los primeros minutos del vuelo. La bondad del servicio nos obliga estar al frente, siendo parte principal de cada maniobra de una nave que no puede caer en manos de cualquiera, más cuando nuestro código de ética habla de construir, no destruir. Señores, ese puesto se gana. Hay que competir por él. La bondad de nuestro movimiento, no nos exime de un proceso de mejoramiento continuo. Las necesidades son infinitas, los medios limitados. Más objetivamente, el costo inmediato de la rápida transformación del mundo aumenta las necesidades a un ritmo que excede el crecimiento de los medios. Nosotros, estoy convencido, tenemos todo para revertir esta situación, hermanos leones de América Latina y del mundo. Pero tenemos que alinear nuestras fuerzas. Parte del entendimiento real y efectivo entre los pueblos del mundo contenido en los principios de nuestro movimiento desde aquella primera convención de octubre de 1917, indujo a la movilización transnacional de recursos humanos que mejoraron la calidad de los productos; pero también, al perfeccionamiento de la administración de los recursos que se utilizan para la elaboración de esos productos y servicios. Entonces, ¿por qué no incorporar formalmente esa ingeniería administrativa producto de esa gran red internacional de relaciones tecnológicas, financieras, comerciales, industriales y de servicio que llamamos globalización? ¿Para qué? Para cambiar la dinámica del dinamismo del leonismo. Hagamos un recuento. ¿Cómo funcionamos? O por lo menos, ¿cómo percibimos que funcionamos?
Resultado:
En consecuencia, el leonismo pierde eficacia. Si nos descuidamos, al hacerse cada día más estático en relación con una realidad cambiante, se nos bajarán los pasajeros. Puede llegar a ser un vehículo social del pasado, cuando el presente y el futuro demanda más de nosotros. Éstas últimas, no son palabras en el aire, sin contenido ni substancia. La globalización ha venido con nuevas aplicaciones de las viejas reglas del juego: las leyes del mercado. Contrario a lo que el ciudadano típico piensa, es el momento de América Latina. Todo lo que no hemos hecho es lo malo de ayer, pero es la oportunidad del mañana. Aún más, es el propósito final de las inversiones que crearán la riqueza y los empleos que darán una vida decorosa a nuestros ciudadanos del mundo, enalteciendo la identidad y autoestima que dignamente Dios le prodigó. Pero tenemos que ser un solo país, y como tal, ciudadanos de un solo mundo. Posible. Claro que sí. Luego de mi reciente ingreso al Círculo Cibernético, confirmé con hechos lo que pudo calificarse de conjeturas. Leones de todo el mundo nos hablamos con la más amistosa confianza de tú a tú, como si hubiéramos vivido en el mismo barrio y pertenecido al mismo club, toda la vida. Tenemos el credo y la actitud individual para lograr la unión y el entendimiento entre los pueblos que consta en la declaración de principios del leonismo; pero hay que elevar este credo y esta actitud a una acción de conjunto institucional que mueva al mundo. No tengan la menor duda, la Dinámica del leonismo, proveniente de la actitud sana y de la convicción, es más eficaz que el impulso efectivo que pueda generar la simple adhesión a convenios internacionales, proveniente de la estricta conveniencia individual de todos para sí, y no, de todos para todos. Todos seguimos de cerca los acontecimientos, desarrollo y conclusiones de la reunión de la Organización Mundial del Comercio, celebrada en Seattle a finales del año 1999; y de las reuniones de Organización de las Naciones Unidas, cada año. ¿Quién, fuera de los leones, sabe que los hombres de negocios de todo el mundo se reúnen cada año, para crear y fomentar el espíritu de entendimiento entre los pueblos del mundo y con el propósito explícito de construir y no destruir? En otras palabras, ¿quién del público en general sabe que la organización de servicio más grande del mundo se reúne cada año en su Convención Mundial con el propósito de renovar los ánimos para ayudar al prójimo, consolando al atribulado, fortaleciendo al débil y socorriendo al menesteroso? El hecho de que hoy día la pobreza tenga cara de secuestro y de violencia, y que apenas recientemente las IFIS han concluido que no puede haber desarrollo con pobreza, por lo que los llamados ajustes estructurales de segunda generación se dirigen precisamente a mitigarla, para dar paso a la eficacia de las leyes del mercado, rinden homenaje a la validez de nuestro movimiento, que no es reciente, que se inició en agosto de 1916. La oportunidad que nos da el inicio del nuevo milenio, es valiosa. Cambiemos el formato internacional de la dinámica leonística, para que se sienta que el leonismo está en marcha y que efectivamente somos la organización de servicio más grande del mundo. Tanto los miembros como el público en general, siguen de cerca el desarrollo de las Asambleas Generales de las organizaciones líderes del mundo, en tiempo real. La informática y los medios de comunicación así lo permiten. Nadie entrena para llegar segundo. La responsabilidad social e histórica de nuestra causa no admiten que vayamos detrás de los líderes. Si queremos retener y aumentar la membresía necesariamente debemos aspirar a estar a la punta, hacia donde todo mundo mira. Mi primera recomendación, paradógicamente, no está dirigida a los clubes; está dirigida a la Asociación Internacional como un todo. Debe hacerse una divulgación pública en tiempo real de los principales eventos de la Convención Internacional, para que la comunidad y los leones sientan y sepan, qué es lo que somos, qué hacemos y cómo lo hacemos. Sin embargo, esta visibilidad nos lleva a tomar otras providencias. La estabilidad de la señal alrededor de la cual todos los leones del mundo dirigimos nuestras fuerzas. Díganme con sinceridad. ¿Alguno de ustedes sabía, al principio o a mediados de la década recién terminada, qué clase de leonismo queríamos tener para este año 2000? Ya me respondieron. Entonces, ¿cómo podemos medir nuestra eficacia?. Aún más, ¿cuál es el perfil del león al cuál debimos apuntar para alcanzar esa visión? Cada cual lo tiene a lo mejor de su entender, pero no hemos reconciliado las ideas. Éste es nuestro segundo gran problema. La calidad se mide por la capacidad de superar las expectativas del beneficiario final de nuestro esfuerzo. Si no sabemos qué se espera de un león, tenemos debilidades ciertas en nuestro proceso de filiación y retención de socios. ¿O no? De lo anterior se desprende que, el FOLAC debe proponer a la internacional que tome las providencias para que en la más pronta oportunidad todos los leones del mundo, en un proceso integrado, y en tiempo real definamos, qué leonismo queremos tener en el año 2005. La VISIÓN 2005 DEL LEONISMO. Hablo de un proceso integrado, porque debemos examinar: cómo está el mundo; cuáles son sus megatendencias; qué requiere el mundo para crear riqueza y mitigar el dolor de la pobreza; cuáles son las otras organizaciones de servicio; qué hacen esas otras organizaciones de servicios y, por qué no, cómo podríamos colaborar o trabajar con ellas; cuál es la esfera de actividad prioritaria para el leonismo; cómo acometer la tarea y divulgar lo que hacemos para fortalecer nuestra posición como la organización de servicio más importante del mundo. Nuestra MISION ES NUESTRO LEMA: NOSOTROS SERVIMOS. Pero para servir tenemos que tomar decisiones estratégicas, en base a:
En concreto, para asignar prioritaria y razonablemente nuestros esfuerzos, debemos definir un plan estratégico de servicios; es decir, debemos decidir en qué medida atenderemos:
De esta última reflexión, que implícitamente se ha podido haber estado siguiendo, se desprenderá, como consecuencia lógica, el Mensaje del Presidente; mismo que requiere de un manejo más expedito, en su concepción y en su comunicación, para con todos los leones del mundo. Tengamos en cuenta que, los avances de la tecnología moderna, que facilitan un proceso de discusión concertado a costos accesibles para todos, existen y son de un dominio altamente generalizado. Dado que el Mensaje del Presidente, se alimenta de las experiencias, creatividad, iniciativas y programas de los clubes, contaremos con mejores condiciones objetivas para:
Dadas estas mejores condiciones objetivas, de un leonismo globalmente integrado, pujante, actuando en una sola dirección y dispuesto a poner todos sus talentos para ayudar a su semejantes, queda a cada club acometer la tarea de lograr que su dinámica sea el apoyo para la retención y el estímulo para la afiliación de socios. Debemos partir, debo resaltar, de una perspectiva global de nuestra organización, que exige sobresalientes niveles de eficiencia y de eficacia, si queremos tener acceso a recursos, financieros y humanos, que sólo se dirigen a los mejores intermediarios de bienestar de la comunidad para la comunidad. Volvamos, entonces, a los tres ejemplos con los cuales iniciamos esta presentación; cuestionándonos:
La respuesta, a lo mejor de mi saber y entender, es sencilla: participando, como seguidor o como líder, del proceso de mejoramiento continuo del leonismo mundial y nacional. De hecho, la realidad cambia para el leonismo nacional e internacional, porque cambió en cada una de las comunidades del mundo. El club, el distrito y la internacional somos distintos estamentos de una misma realidad. Por consiguiente, la gestión estratégica debe nacer de los clubes, en su esfuerzo de convertirse en una fuerza que hace que los sistemas de educación, salud, deportes y comunitarios, mismos que principalmente atienden, se muevan en la dirección correcta; es decir, en función del bienestar de todos. Un club debe, para no estar en mora con su deber de servicio:
Con estos pasos debidamente cumplidos, y habiendo formado parte del proceso de programación y planificación del leonismo a nivel mundial, se hace sencillo trazar un Plan Estratégico de Servicios para nuestro club. Utilizando el inventario de servicios de nuestro club y del leonismo en general, habrá que decidir, a nivel de nuestra área de responsabilidad, en qué medida atenderemos:
Este Plan Estratégico de Servicios es la piedra angular de la continuidad del esfuerzo del club, pero a su vez es la Dinámica en sí, con nombre y apellido. No es inmutable. Como todo el proceso, hasta aquí presentado, puede revisarse con distintos niveles de intensidad, periódicamente. Él, por definición, arroja todos los ingredientes cuya presencia coadyuvan al éxito de un club, medido por su habilidad de hacer la diferencia dentro de su comunidad y para el leonismo. Así, genera, didáctica y concienzudamente, el Programa de Servicios del club y su interfase con aquellas actividades que llevan a cabo los asesores especializados de la Gobernación del Distrito. Conociendo las metas, tanto de servicio a la comunidad como de promoción del civismo, valores y la buena ciudadanía, corresponde a la directiva y al plenaria hacer un balance de recursos, materiales, financieros y humanos, con los cuales cuenta el club y el leonismo. De este balance debe nacer las comisiones de trabajo, a las cuales habrá que señalar fechas y responsabilidades específicas, y sobretodo, colaboración mutua entre los miembros de las comisiones y los del club como un todo. En otras palabras, una administración coherente de los asuntos de beneficencia del club debe promover el Espíritu de Compañerismo. Éste debe de profundizarse al momento de poner en marcha los Programas de Recaudación que requieren de la sinergia que se da de la actuación de miembros de un club con conocimientos diferenciados de los programas individuales y de la forma de acceder a las fuentes de fondos necesarias para financiar nuestros programas. La sinergia proviene del hecho de que en el trabajo de equipo se demuestra que las diferencias de opinión o de gustos, por profundas que sean, quedan desestimadas cuando nos enfocamos en la responsabilidad que tenemos ante Dios y ante la Patria de promover y velar por el bien común. La calidad de las plenarias se eleva, por definición. El secreto de un leonismo dinámico es no parar, el fundamento es tener Buenas Reuniones. Con un programa de servicio sólido y en marcha, con un trabajo comprometido de comisión, sus miembros siempre buscan desahogar sus inquietudes, favorables y desfavorables, en el segmento de informes de comisiones. Toda reunión es un uso valioso del recurso más importante que tiene el club, el tiempo de sus miembros y de la familia leonística. Las reuniones plenarias y de directiva deben estar claramente programadas, en cuanto a fechas y en cuanto propósito práctico de servicio. Por consiguiente, sin descuidar (ni exagerar) los aspectos protocolares y administrativos, el peso de la reunión debe concederse al tiempo de seguimiento a las metas de actividades de servicio, bajo el principio de que todo lo que se comienza se termina y de que si bien hay una comisión gestora, toda comisión de trabajo está compuesta por todos los miembros del club. Aprovecho la oportunidad, para comentar que, una vez al mes, el club discuta con sus miembros el resumen de su gestión administrativa y de servicios. Esta es una forma de entender el todo y de permitir que todos los miembros del club comprendan sus actividades bajo el punto de vista de la directiva del mismo. De igual jerarquía de prioridad es reflexionar si, el público mismo, quien con sus donaciones y otros apoyos materiales, hace posible nuestras actividades se ha enterado del destino final de esos recursos. Dinámica es la relación que se da entre el esfuerzo (el leonismo) y el sistema sobre el cual actúa (comunidad). Conjuntamente con un programa de servicios debemos, entonces desarrollar y realizar un programa eficiente y eficaz de Buenas Relaciones Públicas. La ventaja de contar con un Plan Estratégico de Servicios es que éste aclara qué método de motivación, promoción y divulgación del evento debemos usar, para rendir cuentas al público y fortalecer nuestro espíritu de pertenencia. Dicho plan, en el proceso de balancear objetivos, metas y recursos, nos define, casi espontáneamente, el perfil del león que requiere nuestro club, para hacer realidad el plan y asegurar la continuidad, crecimiento y mejoramiento de nuestra institución de servicio. De este plan, que es la dinámica misma del leonismo en sí, brota, entonces, el Programa de Aumento de Socios, tanto de la filiación como de la retención de los mismos. Pueden estar seguros que, cuando hemos cuantificado la inmensa tarea que vamos a realizar, queremos tener un equipo ganador. Queremos contar con los mejores hombres y mujeres de la comunidad para cumplir a satisfacción y con excelencia, con la tarea que nos ha sido encomendada. Hermanos leones, debemos recordar que en primera instancia, los mejores hombres y mujeres ya han sido llamados, son ustedes mismos. Aún más, también lo son nuestros hermanos leones que ya no asisten, porque no los tomamos en cuenta, ni le hacemos sentir que los queremos y los necesitamos; nuestros leos y cachorros que al incorporarse a la labor de servicio del leonismo deben ilusionarse y no desilusionarse con el leonismo; son los líderes íntegros y éticos de la comunidad que deben añadir a la imagen de nuestra organización, y que la única historia que debe ser narrada por nuestra actuación es la de un leonismo que une a los pueblos y a los leones en vínculos de profunda y constructiva amistad.
Hermanos de América Latina y del Mundo, hagámoslo por Dios, por el leonismo y por nuestra patria, que hoy, es una sóla; la del servicio por el amor al Señor. Gracias, Eduardo E. Pazmiño U. |